05 Dic

Consejos interesantes para superar el bloqueo del escritor

Sonia Vidal
imagen de una página en blanco que representa el bloqueo del escritor

Todo proceso creativo comienza de la nada. Una página en blanco: un folio, la pantalla de tu editor de textos favorito, una nota del móvil vacía, la servilleta del bar, un cuaderno, una pizarra… Cualquier material, lugar o superficie es apto para crear, pero cuando está en blanco… ¡Horror, el bloqueo del escritor ha aparecido!

¿Qué es exactamente el síndrome de la hoja en blanco?

Este sentimiento, conocido como “síndrome de la hoja en blanco” hace referencia a ese bloqueo psicológico que puede acompañar al inicio de cualquier proceso creativo. Es un miedo inherente que acompaña a escritores y diseñadores… que puede aparecer al tener que enfrentarse a la “nada” más absoluta: esa “hoja” en blanco previa que luego acabará convirtiéndose en una genial creación -texto, noticia, cuadro, anuncio, diseño…-, ¡seguro! 

La creación de contenidos hoy en día no es solo cosa de periodistas y escritores. ¡Los perfiles creativos son inmensos! Por eso, si tú eres una de esas personas que tienes que enfrentarte en tu vida profesional o personal a esa página en blanco -un gran reto que no hay que desmerecer- quiero darte unos consejos o sencillas herramientas que te servirán, quizás no para inspirarte, pero sí para seguir un orden y una estructura a la hora de escribir un texto para un blog o una sección de noticias. 

Cómo superar el bloqueo del escritor

Ahora que ya sabes lo que supone sentir en tus carnes el bloqueo del escritor queremos ayudarte con una serie de consejos interesantes con los que superar el síndrome de la página en blanco:

Plantea una estructura

Algo básico y que parece obvio pero que creo que te ayudará mucho a despegar y no ver tan “en blanco” la página a la que te enfrentas. Aunque no sepas todavía lo que vas a escribir, sí sabrás si se trata de un texto noticioso, creativo, si va a tener una entradilla, unos apartados, unos destacados, una extensión determinada… Plasma esta estructura en la hoja en blanco, aunque sea con texto falso. 

Por ejemplo: titular + entradilla + cuerpo + ladillos + máximo 500 palabras.

Coloca estas partes en la hoja, ponles la tipografía y tamaño que van a tener cada uno de ellos y, aunque no lo creas, haber roto ya la barrera de ver la hoja en blanco te ayudará a continuar con el siguiente paso. 

Lluvia de ideas o Brainstorming

Si tienes algún conocimiento acerca del tema sobre el que tienes que escribir, anota primero una lluvia de ideas, conceptos e informaciones que tú conozcas. Además, con la estructura previa que has hecho, puedes ir ya colocando ciertas ideas en el lugar que creas que puedan ocupar luego en el texto o que tengan más sentido. 

Esta será una buena base para empezar la búsqueda de información de otras fuentes, el siguiente paso. 

Brainstorming para superar el bloqueo del escritor

Investigación y búsqueda de información

Ahora comienza la fase de búsqueda de información. En la inmensidad de Internet, seguramente te encuentres con decenas de artículos ya elaborados sobre el tema que estás buscando. ¿Suerte o desgracia?

Por un lado tendrás muchísima información de la que beber, ¡bien!, pero, por otro, tendrás que hacer una ardua labor de selección y contraste de información. Lo que ocurre en muchas ocasiones es que todos han ido, en el peor de los casos, copiando y pegando los mismos párrafos con la misma información y datos, artículo tras artículo. 

Utiliza los filtros de tiempo que te da Google

Entre las herramientas que te da Google cuando haces una búsqueda, te será muy útil aplicar el filtro de fecha (“último año”, “último mes”, “última semana”, etc) para que tus resultados estén lo más actualizados posibles. Esto no quiere decir que un artículo elaborado en 2014 esté mal, pero seguro que otro de 2019 sobre el mismo tema aportará algún dato nuevo y más relacionado con la actualidad, dándote un nuevo hilo del que poder tirar. 

imagen de los filtros temporales de google

Con tanta información, será básico que selecciones las informaciones que creas más fiables y relevantes, y que contrastes los datos que refleje -¡por mucho que se repita algo en varias páginas no significa que sea correcto!-. Busca en otras fuentes diferentes algo de contenido nuevo que pueda dar valor al trabajo que hagas. 

Recopilación de datos: ¡por dónde empiezo!

Ya tienes la información que va ser la base de tu artículo o texto. ¡Bien! Ahora toca recopilar los párrafos e informaciones que consideres útiles de cada uno de ellos. Quizás te facilite la tarea el ir pegando esos párrafos en tu hoja de texto: así tendrás la información de un solo vistazo (sin tener que ir de pestaña en pestaña) y podrás ir tomando conciencia de los temas que vas a tratar en cada una de las partes que has estructurado. 

Ahora tienes que darle forma a esta recopilación de información. Redáctala de nuevo con tu toque personal, hazla tuya, añade las ideas propias que apuntaste al inicio de la creación, incluye datos nuevos que hayas encontrado en otras fuentes y…. ¡tachán!, poco a poco irás viendo como esa hoja en blanco se está convirtiendo en un valioso e interesante texto. 

Date tiempo, “Roma no se hizo en un día”

No te frustres si sientes que tardas más tiempo de lo esperado en redactar un texto de una o dos páginas. Este trabajo, muchas veces infravalorado, conlleva una importante dedicación de tiempo: para pensar, investigar, estructurar y, en definitiva, crear una nueva “pequeña obra” de contenido. Sea el tipo de texto que sea., así que date tiempo que por algo se llama bloqueo del escritor.

Herramientas muy útiles que deben acompañarte siempre 

Para terminar, quiero señalarte un par de herramientas con las que quizás te entre la risa. Pero no debería.

Los diccionarios de la RAE y el de sinónimos (el online es comodísimo) pueden convertirse en tus mejores aliados para desatascarte con palabras que no te salen, con adjetivos que no paras de repetir, con dudas ortográficas… No tengas miedo a hacer búsquedas, cuantos más sinónimos utilices para nombrar y describir las cosas, más rico, valioso y de calidad será tu texto. ¡Y ya no hablemos de las faltas de ortografía! Consulta cada duda que tengas, solo te llevará unos segundos y hará que tu trabajo no se vea manchado por los siglos de los siglos en la gigante memoria de Internet. 

Así que, deja los monstruos del bloqueo del escritor a un lado, abre una página nueva ¡y adelante! Aún hay mucho por contar.

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