20 Sep
marketing de servicios vs marketing de productos

¿En qué se parecen el marketing de servicios y el marketing de productos?

Guerrero (y superviviente) de mil batallas. Ahora, Director de marketing online @ Vital Innova

¿Se puede vender igual un producto que un servicio? ¿dónde está la diferencia entre ellos? ¿cuál es la diferencia más crítica?

¿Qué es un producto? ¿Qué es un servicio?
¿Sólo el carácter tangible los diferencia? ¿Qué pasa con los productos digitales como Netflix, Spotify, Dropbox, etc.?

Intentaremos poner algo de luz sobre estos y otros puntos del marketing de servicios.

Como podemos comprender, hoy las diferencias entre “producto = algo palpable”, “servicio = algo intangible” no es tan taxativa.

Además, sobre los productos hoy se vuelca una dosis muy grande de marketing de servicios. Precisamente porque salvo contadas excepciones, los productos se parecen mucho entre sí y su potencial de resolución de una necesidad, no está tan clara como antes.

Pero cuidado. En el caso del marketing de servicios pasa algo similar. Es muy difícil, por no decir imposible, que seamos los únicos que ofrezcamos ese servicio. Hoy, en persona o más aún a través de Internet, debemos ser capaces de comunicar que nuestra manera o metodología de ofrecer ese servicio es la que el cliente necesita.

Nota: no confundamos todo esto con “valor añadido”. Eso se le presupone tanto a los productos como a los servicios.

Al “productivizar” los servicios, los profesionales tenemos la oportunidad de añadir racionalidad a la decisión de compra. Y esto, permite valores más altos de conversión y fidelidad.

Pensemos un poco en la pirámide de Maslow. ¿Para qué nivel de la pirámide está pensado tu servicio? ¿Con qué objeto material lo podrías comparar? ¿Cómo se vende / ofrece ese producto? Este tipo de ejercicios son muy valiosos para poder definir las estrategias de marketing y las acciones que necesitan tus servicios.

Pongamos por ejemplo, un producto que satisfaga las necesidades de autoestima. Una crema para las ojeras, un par de gafas… ¿en qué se puede parecer su venta a la de un curso de mindfulness o clases de guitarra?

Aunque parezca mentira, cosas tan alejadas una de la otra tienen el mismo objetivo. Y se deberían de comunicar de formas parecidas.

Ya lo dijo Simon Sinek. Siempre, siempre es mucho más importante el “Por qué” que el “Qué”.

Y entonces…¿dónde están las diferencias y cómo puedo comunicarlas de la mejor manera?

Justamente en lo que muestre que detrás de nuestros servicios hay mejores profesionales que en la competencia.

Pongamos otro ejemplo claro para que se entienda: ¿qué diferencia a Dropbox de Onedrive? En principio, nada. Son servicios de almacenamiento en la nube, con sincronización, con permisos, etc…

Solo las percepciones de seguridad, privacidad y confiabilidad del servicio hace que una persona opte por una u otra. Por lo tanto, lo que en principio es un producto, basa sus diferencias en los intangibles. En el servicio… y ¡en el marketing!

Cosas como:

  • Servicio al cliente (pre y post venta)
  • Profesionalidad de los empleados
  • Branding (marca y calidad percibida)

Empiezan a pesar más que nunca. Parece un guiño del destino que toda la parafernalia tecnológica dependa al fin y al cabo, de los valores humanos.

Es la cercanía que demuestres (por muy grande que seas), lo que distingue a tu servicio de cualquiera que pueda ofrecer tu competencia. Los valores que representas como empresa y cada uno de los profesionales que conforman todos los procesos de ese servicio, son la clave de tu marketing.

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