07 May

Cómo han cambiado nuestros hábitos de consumo online con el coronavirus

Guerrero (y superviviente) de mil batallas. Ahora, Director de marketing online @ Vital Innova
imagen de un ecommerce en el móvil para aumentar la tasa de conversión

Día 55 de confinamiento personal. En estos días (que han parecido años) ya he cambiado de rubro unas cuantas veces. He pasado de panadero a carpintero. De alumno de yoga a animarme con la bachata online.

Estoy seguro que en mayor o menor medida, nos ha pasado a todos. Un poco menos a los que somos padres de niños en edad escolar porque poco tiempo para aburrirnos hemos tenido.

La pandemia del coronavirus ha afectado a todo el mundo. Negocios y personas. A medida que nos íbamos adaptando a esta nueva situación, nuestras necesidades y comportamientos iban cambiando también.

Esto que iba sucediendo (y lo íbamos viendo) en tiempo real, en un momento “normal” supone el cambio de nuestro plan de marketing con su buyer persona y objetivos incluidos.

¿Cómo han ido cambiando nuestras necesidades y cómo se fue reflejando en nuestras compras online?

Básicamente, nuestros comportamientos tanto físicos como online pasaron por estas 3 etapas:

  • Necesidades urgentes
  • Nuevo día a día confinados
  • Comportamientos emergentes

Necesidades urgentes

Nuestra situación cambia de un día para el otro. Nos obligan a confinarnos en nuestras casas y no hay grandes certidumbres sobre nada. Nos preocupa nuestra seguridad y la de los nuestros, además de nuestro abastecimiento básico.

Así fue como fuimos testigos del apocalipsis del papel higiénico y las colas en Los Ángeles para comprar armas.

Pero además de estas frikadas, hemos consultado por la posibilidad de que un negocio se mantenga abierto. O no.

Nuevo día a día confinados

Una vez nos fuimos acostumbrando a nuestra nueva realidad, nuestros hábitos de consumo online también se fueron adaptando.

Hemos visto en estos días como aumentaba la compra de vino y cerveza online y los platos preparados.

En esta segunda fase, se disparó el consumo de levadura, elementos de gimnasia, los rollos para transformar nuestras bicis en estáticas y, cuando nos dimos cuenta que esto iba para largo, el siguiente paso fue “mejorar” nuestras oficinas improvisadas con nuevas sillas, monitores, teclados, etc.

Incluso la celebración de los cumpleaños a través de Zoom se hizo normal.

Comportamientos emergentes

Ante la posibilidad de que no nos podamos tomar nuestras merecidas vacaciones este verano. O al menos no como quisiéramos, algunos están pensando en mejorar sus hogares y viajar… a través del móvil.

Además, nos planteamos aprovechar el tiempo para formarnos en cosas que creemos que mejorarán nuestras competencias online para un futuro. Así, hemos visto como proliferan guías virtuales por las ciudades y museos más famosos del mundo y los anuncios de televisores mejores y más grandes.

Quizá no todas estas costumbres se nos queden grabadas. Quizá volvamos a cometer los mismos errores.

Lo que probablemente no nos ocurrirá de nuevo es la locura por el papel higiénico ya que una nueva tendencia se va consolidando… ¡La compra de bidés!

Y tú ¿cómo has cambiado tus hábitos de consumo en estos días?

Enlaces interesantes sobre hábitos de consumo en confinamiento:

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Doofinder